Leo Strauss fue un judío alemán que huyó del régimen nazi y terminó por establecerse en la Universidad de Chicago, donde se desarrolló un grupo de seguidores suyos que luego se ha destacado en la política estadounidense.
Fue un filósofo "secreto", cuyos pensamientos no se mostraban transparentes a sus lectores y sólo eran accesibles leyendo entre líneas. A pesar de que dedicó su trabajo académico a la interpretación de autores clásicos como Platón y Maquiavelo, en la actualidad ha sido tremendamente influyente entre quienes han llevado a cabo tareas de dirección en la Administración del presidente George W. Bush.
No obstante, recientemente, Steven B. Smith, profesor de la Universidad de Yale, le señala como un defensor de la democracia liberal y alejado de los preceptos neoconservadores.
No son sólo contradictorias las visiones que nos transmiten acerca de su doctrina, también lo son las informaciones que nos hablan de su carácter.
Leo Strauss fue un personaje peculiar, amigo de las formas autoritarias y enemigo de la modernidad "hippie", capaz de imponer la música clásica de Mozart a sus alumnos para evitar que se aficionasen al pop y, dicen, transmisor selectivo de sus enseñanzas, a las que sólo accedían estudiantes afines.
Por esto, dicen, es muy posible que mientras la mayoría de sus alumnos le vieran como un profesor "hosco", "políticamente correcto" y volcado en el estudio de "los Clásicos", más tarde, su "circulo interior" pudiera contemplarle en todo su esplendor, y recibiera así sus enseñanzas de "filosofía política".
Nota de "El Moli" .- Al escribir este último párrafo he recordado al "Mariaga" ; yo siempre he visto con sorpresa lo diferente que es nuestro recuerdo de "El Cura", y está claro que no fue el mismo para Mariano y Jose Luis ( los más próximos ) que para Jose Alberto y Jose Antonio ( un "segundo círculo" ), y que no fue tampoco el mismo para Oscar, para Domingo o para mí ( "círculo exterior" ) que para Raul, Juan o Paco.
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