El héroe.

Lech Walesa, aquel 14 de agosto de 1980 en que saltó la valla de los astilleros de Gdansk y empezó a liderar la huelga que lo cambio todo.

"Wang Weilin", el 5 de junio de 1989 al posicionarse delante de los tanques del Ejercito Popular de Liberación y hacerles "desviar su camino" hacia la plaza de Tiananmen.

Boris Yeltsin, el 19 de agosto de 1991 subiéndose a aquel tanque y dirigiéndose a sus seguidores en favor de las reformas democráticas y en contra de los golpistas.

Aung San Suu Kyi, hablándole desde 1989 a su pueblo desde el otro lado de la tapia de su residencia y, al mismo tiempo, prisión.

Viktor Yushchenko, encabezando el 22 de noviembre del 2004 la primera de las "Revoluciones de los Colores", esas que "idearon" ( según dicen los "fumaos" ) mis "admirados" Olivert North, Richard Perle y Douglas Feith, en alianza con mi "odiado" George Soros.

Y Musavi, liderando desde el 12 de junio pasado la denominada "Revolución Verde" en Irán, contando parece que con el apoyo de Rafsanjani y Jatami.

La India, un país de héroes.

Mahatma Gandhi, Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer, ...

Y Euskadi, un país con demasiados héroes.

"Una bomba colocada presumiblemente por la banda terrorista ETA en los bajos de su coche ha causado la muerte de Eduardo Puelles, ...".

1 comentario:

dandoelcante dijo...
Que los muertos descansen en paz. Ahora se comprende bien aquella definición de Otegui como hombre de paz; la de los camposantos.

Valientes hijos de puta estos etarras (me va a disculpar el lenguaje, pero no mesuro mi odio hacia los terroristas).

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